Un hombre sufrió una grave lesión al caerse en la rampa de acceso para personas con discapacidad de un supermercado de José C. Paz y decidió demandar a la empresa.
Un hombre sufrió una grave lesión al caerse en la rampa de acceso para personas con discapacidad de un supermercado de José C. Paz y decidió demandar a la empresa. La Justicia responsabilizó al establecimiento por el accidente y, tras analizar las pruebas, la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Morón elevó la indemnización y la llevó a casi $25 millones, más intereses.
El accidente ocurrió el 6 de agosto de 2024, cuando el hombre había regresado hacia el estacionamiento porque se había olvidado el ticket dentro de su auto. Mientras transitaba por la rampa, perdió el equilibrio y cayó al piso.
Según quedó acreditado en el expediente, la superficie de la rampa estaba mojada y deteriorada. El hombre tuvo que ser atendido ese mismo día en el Hospital Municipal de Trauma y Emergencias Dr. Federico Abete.
Los médicos constataron un “traumatismo en el tobillo izquierdo, edema y limitación funcional”. Los estudios radiográficos revelaron una fractura bimaleolar, por lo que debió utilizar un yeso y caminar con la ayuda de muletas.
Dos meses después del accidente fue operado y le colocaron material de osteosíntesis, que sirve para alinear y unir los pedazos de un hueso roto mediante implantes metálicos. Luego tuvo que realizar controles médicos y sesiones de rehabilitación.
La pericia médica determinó que las secuelas le provocaron una incapacidad física parcial y permanente del 16,34%. En particular, se tuvo en cuenta la rigidez del tobillo y el daño estético en el miembro inferior. La perito psicóloga, en cambio, concluyó que no presentaba una alteración psicológica vinculada al accidente.
La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Morón, Sala I, confirmó que se trataba de una relación de consumo y que correspondía aplicar las normas de protección al consumidor.
La sentencia de primera instancia ya había responsabilizado al establecimiento y fijado una indemnización, pero la Cámara consideró que algunos rubros debían aumentarse.
Así, los jueces elevaron la reparación por incapacidad física a $14 millones y el monto por las consecuencias no patrimoniales del accidente a $9,5 millones. También aumentaron a $500.000 los gastos de curación, asistencia médica, farmacia y traslados.
A esos montos se sumaron $787.000 por el material quirúrgico utilizado durante la operación, una suma que ya había quedado firme.
En total, la indemnización quedó fijada en $24.787.000, más los intereses correspondientes. La Cámara, además, mantuvo el rechazo del reclamo por daño psicológico y dispuso que los gastos de la apelación fueran afrontados por la parte demandada. (El Bonaerense)