Robos millonarios en zonas rurales

Productores, referentes del sector frutihortícola, autoridades provinciales y fuerzas de seguridad mantuvieron una reunión para analizar el aumento de los robos en zonas rurales y coordinar medidas de prevención en General Pueyrredon.


Productores, referentes del sector frutihortícola, autoridades provinciales y fuerzas de seguridad mantuvieron una reunión para analizar el aumento de los robos en zonas rurales y coordinar medidas de prevención en General Pueyrredon.



Los productores de kiwi de General Pueyrredón se encuentran en alerta ante el aumento de los robos durante la temporada de cosecha. Según señalaron, los hechos delictivos comienzan cerca de dos meses antes de la recolección, principalmente en campos con fácil acceso desde los caminos principales, cuando la fruta ya alcanzó un buen tamaño en la planta.

“El kiwi tiene una particularidad: desde afuera no se nota cuándo está maduro. Hace dos meses se veía igual que ahora, y ese es justamente el problema, se lo llevan cuando todavía no está apto para el consumo”, explicó Mauro Briguglio, secretario de la Cámara de Productores de Kiwi, en diálogo con 0223.

Los robos se incrementaron en las últimas semanas. En uno de los casos, “se llevaron 15 mil kilos de fruta, por lo que claramente se trató de un robo organizado. Había una cuadrilla embolsando kiwis y dejándolos en un zanjón; después pasaba un vehículo y los retiraba”, reveló.

La preocupación, aseguran, se repite todos los años. “Nosotros contratamos seguridad privada de manera sistemática porque, de lo contrario, el problema se vuelve muy grave”, indicaron.

En ese sentido, también advirtieron sobre una situación frecuente en las verdulerías durante los primeros meses del año: “Los kiwis que aparecen en el mercado antes de mayo no están en condiciones de ser consumidos”.

“Desde la Cámara buscamos informar y concientizar a la gente: producimos un kiwi de excelencia, considerado entre los mejores del mundo, pero muchas veces vemos en las verdulerías frutas que nunca van a madurar correctamente. Todo el trabajo que hacemos termina perjudicado por el mal manejo de comerciantes que ponen en venta fruta robada”, cuestionaron.

En este contexto, se llevó a cabo una reunión entre referentes del cordón frutihortícola, integrantes de la Cámara del Kiwi, autoridades provinciales, representantes de seguridad y jefes policiales. También participaron productores de la zona del Camino Viejo a Miramar, donde la inseguridad aumentó tras el asfaltado del sector, que generó una vía de escape más rápida para los delincuentes.

Uno de los principales planteos estuvo vinculado con la reducción de patrulleros en el área rural. Según explicaron, “varios móviles fueron reasignados a sectores urbanos debido al aumento de hechos de inseguridad”.

Además, remarcaron que la mayoría productores no realizan las denuncias, lo que termina afectando el mapa del delito: al registrarse más hechos en la ciudad, los recursos policiales se concentran en las zonas urbanas y el área rural queda relegada.

Otro de los puntos discutidos fue la implementación del programa provincial de geolocalización de tranqueras. “Muchas veces, cuando se denuncia un hecho delictivo, resulta difícil explicarle a la Policía dónde debe dirigirse, porque los caminos rurales no están numerados ni tienen nombres. La idea es identificar cada tranquera para facilitar el acceso al campo y agilizar la respuesta”, explicaron.

El sistema ya funciona en otros municipios bonaerenses y esperan que pueda aplicarse también en la zona rural de General Pueyrredon.

Por otro lado, la Asociación Frutihortícola puso en marcha grupos de WhatsApp junto con referentes policiales para alertar y rastrear movimientos sospechosos en los campos. “Gracias a eso pudieron localizar rápidamente distintos hechos delictivos, incluso robos de vehículos, porque los propios vecinos informaban por dónde se desplazaban los sospechosos. Ante la falta de cámaras de seguridad, esta herramienta funcionó muy bien”, señalaron.

Finalmente, también se analizó la posibilidad de instalar cámaras conectadas al COM en caminos rurales para reforzar el seguimiento de los delincuentes en coordinación con el Municipio. La propuesta contempla la compra e instalación de equipos por parte de los productores que decidan sumarse al sistema.

La reunión fue la primera de una serie de encuentros que buscarán coordinar medidas concretas para enfrentar la inseguridad rural, un problema que los productores describen como “cada vez más organizado” y que amenaza tanto la actividad económica como la calidad de uno de los productos emblemáticos de la región. (Fuente: 0223.com.ar)