Mitigación de efectos no deseados en la liquidación y ajuste en siniestros

Luego de ocurrir un siniestro sea cual sea su magnitud, nos encontramos ante un desafío de significativas características; tanto para el asegurado como para su productor de seguros.


Luego de ocurrir un siniestro sea cual sea su magnitud, nos encontramos ante un desafío de significativas características; tanto para el asegurado como para su productor de seguros.



Por Mariano Nicolás Gauto 

Perito Senior en MG-Peritajes


Luego de ocurrir un siniestro sea cual sea su magnitud, nos encontramos ante un desafío de significativas características; tanto para el asegurado como para su productor de seguros y por ende la aseguradora prestadora del servicio.

En posteos anteriores he manifestado, la importancia de conocer o tener conocimiento de todos los factores intervinientes en la póliza, medidas de prestaciones e incluso sumas aseguradas determinadas al momento de la emisión para poder evitar el efecto no deseado de sorprenderse al momento del siniestro, con un daño de magnitud y una indemnización final escasa o no correspondiente al daño sufrido. Es en esta situación en la cual debemos procesar y tener en cuenta la intervención de todos los actores involucrados en el ecosistema del seguro. No es simplemente la venta de una póliza, no es simplemente la atención de un siniestro. Entiendo desde mi expertise que tanto la aseguradora como su productor que comercializan la póliza y tanto el asegurado como el tomador de la misma deberían (Deseablemente) estar en total conocimiento del contrato adquirido y los alcances de dicho contrato.

Entendemos entonces que, en un escenario ideal, la máquina aseguradora funcionaría de manera lineal y totalmente efectiva, en la realidad del contexto actual dicha secuencia progresiva es totalmente incierta, o al menos la mayoría de las veces nos encontramos con contextos totalmente distintos. Sobre todo, en la región del Cono Sur donde las economías son fluctuantes permanentemente.

Entonces, ¿cuál sería el rol de cada actor al momento del siniestro?

Lamentablemente el sentido de la presente se acota hasta la actuación del liquidador de siniestros / ajustador de pérdidas, en el cual recaen muchas veces las más complicadas tareas. En muchas ocasiones el liquidador es la primera cara que observan asegurados, luego de un evento dañoso o lesión, por lo que nos convertimos en las personas que brindan la primera contención humana a las víctimas del siniestro. Luego, ya con el conocimiento de los alcances de la póliza o pólizas afectadas, se procede a explicar cuáles son los documentos necesarios a los fines de establecer el alcance de las coberturas y ramos afectados. Seguidamente se practica la liquidación técnica siguiendo las leyes que regulan el contrato y sus límites, los cuales en muchas ocasiones son modificados por los comitentes en post de un cierre beneficioso, tanto para el asegurado como aseguradora. La tarea se vuelve totalmente satisfactoria al momento de recibir los positivos comentarios de los beneficiarios, ya sea por resolver con premura o de buena manera el conflicto, tanto como al recibir las calificaciones de desempeño por parte de las empresas comitentes. No muchas veces todo es color de rosa, y no todos los conflictos se resuelven de manera beneficiosa para el reclamante, pero es justamente allí donde la labor calificada del perito liquidador armado con todos los datos de apoyo y la constitución independiente sobre el hecho, arroja luz sobre lo técnico y revela al reclamante el porqué de ese pago disminuido o insuficiente, llegando en ocasiones a clarificar de manera tan determinante los aspectos de las coberturas a los asegurados, que ello redunda en un beneficio directo a la aseguradora, ya que ante un próximo evento y con una nueva póliza emitida a medida, ese asegurado sabrá con qué herramientas cuenta y cuáles son sus derechos.