La Perseverancia Seguros: Incidentes domésticos que se repiten en vacaciones

Especialistas advierten sobre cómo el uso intensivo de electrodomésticos, los cortes de energía y las viviendas deshabitadas incrementan el riesgo de incendios.


Especialistas advierten sobre cómo el uso intensivo de electrodomésticos, los cortes de energía y las viviendas deshabitadas incrementan el riesgo de incendios.



Especialistas del sector de seguros advierten sobre cómo el uso intensivo de electrodomésticos, los cortes de energía y las viviendas deshabitadas incrementan el riesgo de incendios y daños materiales durante la temporada estival.

Durante el verano, los hogares atraviesan cambios significativos en su dinámica cotidiana: aumenta el consumo eléctrico, se modifican los horarios habituales y, en muchos casos, las viviendas permanecen vacías por períodos prolongados. Este escenario eleva la probabilidad de incidentes domésticos, muchos de ellos asociados a incendios, fallas eléctricas y daños materiales.

“Durante el verano se combinan varios factores de riesgo: altas temperaturas, mayor consumo eléctrico y cambios en la rutina familiar. Todo esto incrementa la posibilidad de cortocircuitos, recalentamiento de cables y daños en los equipos”, explica Adalberto Bruzzone, director de La Perseverancia Seguros. Desde el sector asegurador señalan que los incendios vinculados al uso intensivo de electrodomésticos figuran entre los siniestros más frecuentes de la temporada. Aires acondicionados, ventiladores, heladeras y freezers funcionan durante más horas y de manera simultánea, lo que puede generar sobrecargas en instalaciones eléctricas que no siempre están preparadas para sostener ese nivel de demanda.

A este escenario se suman los cortes de energía y las variaciones de tensión, habituales durante las olas de calor. Cuando el servicio eléctrico se interrumpe y se restablece de forma abrupta, los electrodomésticos y dispositivos electrónicos pueden sufrir daños que no siempre son inmediatos, pero que afectan su funcionamiento o reducen su vida útil.

“Los daños eléctricos muchas veces no se detectan en el momento. Un equipo puede seguir funcionando, pero con fallas que aparecen semanas después y que terminan generando un gasto importante para las familias”, agregan desde la compañía oriunda de Tres Arroyos, con más de 120 años de trayectoria.

Otro factor relevante durante las vacaciones es la ausencia prolongada del hogar. Las viviendas deshabitadas quedan más expuestas a siniestros que, al no ser detectados a tiempo, pueden agravarse. Incendios eléctricos, pérdidas de agua por roturas o fallas en instalaciones y daños materiales derivados de tormentas son algunos de los eventos más habituales en estos casos. Según datos del sector, durante el verano también aumentan los reclamos por daños materiales vinculados a sobrecargas eléctricas, fallas en artefactos, incendios parciales en ambientes con alta carga eléctrica y deterioro de bienes tras cortes de energía prolongados.

“Una adecuada planificación permite reducir considerablemente estos riesgos. Revisar las instalaciones eléctricas, evitar sobrecargar enchufes, desconectar equipos innecesarios y contar con coberturas acordes al uso real del hogar es clave para atravesar el verano con mayor tranquilidad”, concluye Bruzzone.

Desde La Perseverancia Seguros recomiendan asesorarse con un Productor Asesor de Seguros, para evaluar las coberturas más adecuadas según cada situación particular, especialmente en una época del año en la que el hogar enfrenta exigencias distintas a las del resto del año.