La obra no estaba señalizada, por lo que el auto volcó y se prendió fuego a raíz del hecho.
Dos jóvenes de 18 y 24 años venían circulando con su auto de noche por la localidad bonaerense de Berazategui y, a causa de una boca de tormenta que estaba abierta en la calzada, el vehículo salió despedido, rebotó entre los cordones y terminó destrozado, tal como se vio en Mediodía Noticias.
“Estamos en la esquina de Néstor Kirchner y calle 17, donde comienza la secuencia que termina con dos jóvenes gravemente heridos, que todavía permanecen internados. Todo empieza en esta tapa de una alcantarilla. Originalmente era una tapa de fundición. Se rompió, la retiraron y colocaron concreto u hormigón para reemplazarla. Pero, mientras esperaban que secara, dejaron encima la tapa de fundición. El problema es que no estaba señalizado ni vallado. Entonces, si venís circulando a velocidad, podés no advertir que hay un riesgo”, empezó contando Alan Ferraro.
Y prosiguió: “Este Peugeot 206 azul pasó por encima de esa tapa de fundición. Al pisarla, perdió el control. El impacto desestabilizó el vehículo y el conductor intentó recuperarlo. Sin embargo, unos 20 o 30 metros después terminó impactando contra un árbol. Ahí quedó completamente destruida la carrocería”.
“Todavía se observa la pintura azul del auto impregnada en el tronco. A partir de ese primer impacto, el vehículo dio varios trompos, perdió combustible y se incendió. En el video incluso se observa la explosión. Uno de los ocupantes salió despedido durante la secuencia y el auto terminó cruzado sobre el boulevard, a unos 10 o 15 metros del árbol”, agregó.
“Todavía pueden verse los arbustos dañados. Acá quedó la marca de la pintura azul sobre el árbol. También hay restos de la óptica y ramas quebradas. Uno de los jóvenes salió despedido varios metros más adelante sobre la avenida. El otro quedó atrapado dentro del vehículo y tuvo que ser rescatado por los bomberos”, siguió.
La responsabilidad del municipio
“Acá aparece el tema de la desidia. Está bien realizar una reparación, aunque en este caso ya estaba mal ejecutada. Las tapas deberían ser de fundición, no de hormigón. Además, la reparación quedó con una especie de lomo o montículo. Pero, aunque la obra estuviera en proceso, debía estar correctamente señalizada, incluso con elementos refractantes para que cualquier conductor pudiera verla de noche al iluminarla con los faros”, reclamó Ferraro.
“En este caso el auto circulaba a velocidad. La máxima permitida en esta avenida es de 60 kilómetros por hora. Hubiera ido un poco más rápido o un poco más despacio, el desenlace podría haber sido el mismo porque la tapa estaba suelta. El vehículo mordió esa tapa, perdió el control, chocó primero contra el árbol y terminó detenido sobre el boulevard”, cerró. (El Trece TV)