"El 5,6% de las denuncias de robo total son fraudes confirmados": Néstor Sandoval analizó el uso de IA y datos compartidos en IAATI LATAM

El Jefe de Análisis y Prevención de Fraudes de Zurich Argentina expuso en el 9° Seminario Regional de IAATI LATAM. Durante su intervención en el panel "Investigación del siniestro automotor", abordó la transición hacia un ecosistema colaborativo entre aseguradoras, el impacto del entorno BANI y las claves técnicas para detectar alertas desde la primera denuncia policial.


El Jefe de Análisis y Prevención de Fraudes de Zurich Argentina expuso en el 9° Seminario Regional de IAATI LATAM. Durante su intervención en el panel "Investigación del siniestro automotor", abordó la transición hacia un ecosistema colaborativo entre aseguradoras, el impacto del entorno BANI y las claves técnicas para detectar alertas desde la primera denuncia policial.



En el marco del 9° Seminario Regional IAATI LATAM "Delitos relacionados con vehículos", la prevención y combate del fraude en el mercado asegurador volvió a situarse en el centro de la agenda técnica. Durante el panel “Investigación del siniestro automotor”, el Lic. Néstor Ricardo Sandoval, Jefe de Análisis y Prevención de Fraudes de Zurich Argentina, ofreció una mirada estratégica sobre cómo las tecnologías emergentes, la analítica predictiva y la colaboración interinstitucional están transformando la gestión del riesgo.

Radiografía del fraude en robos totales

Sandoval comenzó su disertación presentando métricas consolidadas del sector asegurador local. Sobre un universo aproximado de 30.000 denuncias de robo total de automotores evaluadas en los últimos 12 meses, las compañías derivaron a investigación profunda a 7.490 casos (un 25% del total). De ese grupo, se confirmaron 1.675 fraudes, lo que representa un 5,6% de siniestros fraudulentos sobre el total de reclamos ingresados.

"Hoy las herramientas tecnológicas y las plataformas de datos compartidos nos permiten establecer estadísticas precisas por zonas, franjas horarias, marcas y modelos, identificando rápidamente cualquier comportamiento que se salga de la frecuencia o la normalidad", explicó el especialista de Zurich.

Alertas tempranas y el patrón BANI

El análisis de Sandoval profundizó en los indicadores de riesgo o red flags habituales en las maniobras fraudulentas de robo total:

  1. Antigüedad de la póliza: Si bien en reclamos menores los fraudes ocurren a pocos días de la contratación, en robos totales los delincuentes suelen abonar la prima durante tres a seis meses antes de simular el delito.

  2. Transferencias recientes: Un patrón recurrente es la denuncia de robo dentro de los 30 días posteriores a la transferencia del dominio, aun cuando el asegurado haya sido poseedor del vehículo durante años sin registrar inconvenientes.

  3. Inconsistencias en el relato: Descripciones del hecho excesivamente escuetas o, por el contrario, relatos hiperdetallados y estructurados sin margen para la duda, sumados a la ausencia de testigos independientes.

Estas maniobras se insertan en lo que Sandoval definió como el entorno BANI (Brittle, Anxious, Non-linear, Incomprehensible — Frágil, Ansioso, No lineal e Incomprensible), un contexto caracterizado por la sobreabundancia de datos y la necesidad de respuestas inmediatas tanto por parte del cliente como de los organismos de control.

La denuncia policial: La importancia de la secuencia temporal

Uno de los puntos centrales de la exposición fue el rol determinante que cumple la toma de la denuncia policial u oficial en las primeras horas tras el presunto delito. Sandoval contrapuso la escasa utilidad de las denuncias genéricas o automatizadas frente a los relevamientos presenciales donde el funcionario indaga sobre el recorrido, los tiempos y la coherencia del relato.

"En la facultad enseñamos que todo siniestro tiene un antes, un durante y un después. Buscar esa secuencia lógica es lo que permite detectar inconsistencias. Si la denuncia policial contiene el detalle del trayecto y las circunstancias previas, la investigación gana semanas de ventaja", remarcó Sandoval.

En esa línea, el ejecutivo insistió en la necesidad de articular entre el sector público y privado para que elementos probatorios clave —como las imágenes de los anillos digitales de monitoreo urbano— sean requeridos y aportados en la etapa inicial de la denuncia y no meses después, cuando los registros ya se han sobrescrito.

Inteligencia Artificial y ecosistema compartido

Para finalizar, Sandoval repasó la "escalera de adopción de la Inteligencia Artificial" en el sector asegurador, que evoluciona desde la simple búsqueda de datos hacia la implementación de asistentes inteligentes y arquitectura RAG (Generación Aumentada por Recuperación) para procesar grandes volúmenes de antecedentes internos y externos.

"Hace más de 20 años que las compañías de seguros entendimos que la respuesta no es aislada. Pasar de una postura individualista a un ecosistema integrado no implica ceder protagonismo, sino multiplicar la capacidad de respuesta y la eficiencia en la prevención del delito", concluyó Sandoval.