CESVI: Recomendaciones clave para prevenir averías en invierno

Un correcto mantenimiento y algunas medidas preventivas permiten reducir los problemas mecánicos y mejorar la seguridad ante fríos extremos.


Un correcto mantenimiento y algunas medidas preventivas permiten reducir los problemas mecánicos y mejorar la seguridad ante fríos extremos.



Las bajas temperaturas pueden afectar el funcionamiento del vehículo. Por eso, un correcto mantenimiento y algunas medidas preventivas permiten reducir los problemas mecánicos y mejorar la seguridad ante fríos extremos.

Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas en gran parte del país, los especialistas de CESVI recomiendan realizar una revisión preventiva del vehículo y adoptar hábitos de conducción seguros para minimizar el riesgo de averías y siniestros viales.

Las heladas, la escarcha y las nevadas de algunas regiones, pueden comprometer el funcionamiento de distintos sistemas del automóvil, dificultar la visibilidad y generar condiciones de circulación más exigentes. Por este motivo, una adecuada preparación del vehículo y unas simples recomendaciones resultan clave antes de emprender cualquier trayecto.

Cómo arrancar en frío

Cuando el vehículo permanece estacionado a la intemperie durante la noche, es habitual encontrar hielo sobre el parabrisas e incluso puertas congeladas.

En estos casos, se recomienda verificar que las cerraduras y las manijas puedan accionarse normalmente. Si estuvieran congeladas, puede utilizarse una mezcla de agua y alcohol isopropílico para facilitar su funcionamiento, evitando aplicar fuerza excesiva.

Al momento de poner en marcha el motor, es importante no insistir durante períodos prolongados. Lo recomendable es realizar intentos de hasta cinco segundos y esperar unos veinte segundos antes de volver a intentarlo para no exigir innecesariamente la batería.

Una vez encendido el motor, conviene dejarlo funcionar algunos minutos antes de iniciar la marcha, permitiendo que alcance una temperatura adecuada de funcionamiento y reduciendo el desgaste de sus componentes.

La visibilidad es un factor clave para la seguridad

Antes de circular es indispensable que el parabrisas, las ventanillas y los espejos estén completamente desempañados.

Se recomienda utilizar el sistema de calefacción en modo desempañador y nunca arrojar agua caliente sobre un parabrisas congelado, ya que el brusco cambio de temperatura puede provocar fisuras o incluso la rotura del cristal.

Como medida preventiva, también es aconsejable levantar las escobillas del limpiaparabrisas cuando el vehículo queda estacionado durante la noche, evitando que las gomas se adhieran al hielo y se deterioren.

Además, es importante mantener completo el depósito de líquido lavaparabrisas y utilizar productos específicos, para evitar la obstrucción de los picos y garantizar una correcta limpieza del parabrisas durante la conducción.

Revisar aceite y refrigerante

Las bajas temperaturas exigen un correcto estado de los fluidos del vehículo. Por ello, es importante controlar regularmente el nivel del aceite y respetar los intervalos de mantenimiento indicados por el fabricante.

También es fundamental verificar el estado y la proporción del líquido refrigerante con anticongelante, especialmente en las regiones donde las temperaturas descienden por debajo de los 0 °C. Un refrigerante en buenas condiciones evita el congelamiento del circuito, favorece el arranque en frío y contribuye a prolongar la vida útil del motor.

¿Qué ocurre con los vehículos eléctricos?

El frío también impacta sobre los vehículos eléctricos. En condiciones extremas, las baterías de tracción pueden reducir entre un 15 % y un 30 % su autonomía, además de requerir mayores tiempos de recarga.

No obstante, la mayoría de los modelos actuales incorpora sistemas de gestión térmica que permiten minimizar estos efectos mediante el control automático de la temperatura de las baterías.

Como recomendación general, se aconseja mantener un nivel de carga superior al 30%, ya que parte de la energía disponible será utilizada para acondicionar térmicamente la batería antes de iniciar la marcha.

En conclusión, muchas fallas que aparecen durante el invierno pueden evitarse adoptando mejores hábitos preventivos y con controles simples realizados con anticipación. Además de impedir inconvenientes mecánicos, un vehículo en buen estado es un vehículo más seguro para circular.

(Fuente: CESVI)