En un escenario de fraude cada vez más sofisticado, Ituran detalla cinco claves a tener en cuenta para evitar este tipo de maniobras delictivas.
El término auto mellizo se utiliza cuando un auto robado adopta los datos identificatorios de otro coche con misma marca, modelo e incluso color, que circula de manera legal. Se trata de una maniobra delictiva compleja, silenciosa y difícil de detectar, que puede generar serias consecuencias legales para quienes adquieren estos vehículos de buena fe.
Se estima que más de 80 mil autos mellizos circulan actualmente por Argentina, amparados en documentación falsificada que incluye títulos, cédulas y seguros.
En muchos casos, aparecen las primeras señales de alerta cuando el titular del vehículo original comienza a recibir multas o infracciones por hechos que no cometió, en lugares por donde su auto nunca circuló. Esto suele ocurrir cuando el auto mellizo se encuentra en otra provincia, lo que permite detectar la irregularidad al constatar que el vehículo propio estaba en un lugar distinto al indicado en la infracción.
“Ante la mínima sospecha, es fundamental consultar de inmediato a un mandatario de confianza y al Registro Automotor. Los peritos pueden verificar si la documentación es apócrifa y orientar sobre los pasos a seguir. La prevención es clave: una vez que el fraude está en circulación, revertir la situación puede ser complejo”, afirma Daniela Medina, Gerente de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina.
La dificultad para evitar este tipo de delitos radica en el nivel de sofisticación de las maniobras. Los autos mellizos suelen contar con documentación falsificada en su totalidad: informes del registro, formularios tipo 08, verificaciones policiales, títulos digitales e incluso chapas patentes. En muchos casos, las cédulas utilizadas también son robadas.
Frente a este escenario, desde Ituran detallan cinco claves a tener en cuenta para evitar este tipo de maniobras delictivas:
En este contexto, la tecnología de geolocalización, a partir del análisis del historial de recorridos, permite conocer con precisión por dónde circuló el vehículo legal, en qué horarios y en qué zonas, facilitando el contraste de información ante multas, infracciones o situaciones sospechosas.
“Cuando un vehículo cuenta con un localizador, es posible demostrar de manera objetiva dónde estuvo realmente ese auto. Esa trazabilidad resulta fundamental para identificar inconsistencias y detectar la existencia de un auto mellizo, especialmente cuando aparecen infracciones en lugares o momentos incompatibles con el uso habitual del vehículo”, explicó Daniela Medina, Gerente de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina.
En un escenario de fraude cada vez más sofisticado, la combinación entre controles registrales, atención en el proceso de compra y el respaldo de información concreta sobre la localización y circulación del vehículo puede marcar la diferencia entre una operación segura y un problema legal de largo alcance.